No sólo tienes que formar a tu empresa en Compliance. También es fundamental que acredites evidencias de ello.

Ética y Compliance son un MIX complejo. No hay ningún método que garantice éxitos para los esfuerzos del área de compliance. Es necesariamente una combinación entre Cultura, Formación, Incentivos y Monitoreo. El éxito (o no) reside en determinar el mix adecuado para cada organización.
No sólo tienes que formar a tu empresa en Compliance. También es fundamental que acredites evidencias de ello.

Se ha detectado que el gran problema, y por tanto el campo donde centrar el esfuerzo de innovación, es el olvido. 

Los conceptos nuevos son fugaces en la memoria, en dos días se recuerda sólo el 30% y tiempo después cae al 10% de lo incorporado. Esto se debe a que un único impacto formativo no consigue resultados.

La variedad de ideas innovadoras que permite este campo es muy diversa: En este caso, un entorno gráfico con un hilo conductor de videojuego motivador y atractivo, crea una competición poco agresiva entre usuarios que avanzan a su ritmo, generando entusiasmo por aprender.

Las dinámicas del juego son ideadas para incorporar estrategias cognitivas, avaladas por robustas conclusiones de décadas de estudios neurocientíficos identificando las mejores formas para que el aprendizaje se recuerde a largo plazo.

Dicen Werbach y Hunter, “un juego bien diseñado es un misil guiado que se dirige al corazón motivacional de la mente humana”.

Es necesario, en consecuencia, evidenciar desde un inicio la implantación del programa de Compliance de forma efectiva, por lo que es esencial la comunicación del mismo a todas las partes.

Y esta, es una fase clave en cualquier proceso de certificación en ISOS.

Todas las acciones que se realizan mediante formación, concienciación, sensibilización, persiguen el cambio efectivo en las operativas de negocio y en la conciencia de los que se relacionan con la organización, lo que supone mayor seguridad corporativa. Junto a la finalidad de concienciación, se encuentra la finalidad probatoria de la diligencia debida.

He asistido a varios Congresos sobre Compliance, y especialmente uno recuerdo por la contundencia que manifestó en relación a la formación. Se trataba de un Fiscal de Delitos Económicos que trasladó la importancia de generar cultura de Compliance. Ante una presunta imputación de una persona jurídica manifestó que lo primero que haría sería llamar aleatoriamente a un trabajador y corroborar si conocía el Código Ético de su empresa.

Y la evidencia es fundamental porque también puede ser un arma de doble filo. En algún caso concreto, he tomado conocimiento de una empresa que despidió a un trabajador sobre la base del incumplimiento del Código Ético, y en la Audiencia del juicio laboral, el trabajador acreditó que no lo conocía y logró probar que su Mando superior y sus compañeros tampoco no conocía tampoco su contenido.

Jimena Alguacil

Jimena Alguacil

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